Texto: Guillermo Amaya Brenes

 

En la trayectoria de María Luisa Beneytez (Sevilla, 1980), siempre hay y (estoy convencido) siempre habrá una vuelta al paisaje. Y es que, si en una etapa anterior enfocada al retrato y la ilustración le ha servido como exploración en aspectos tales como la gestualidad, el color, lo natural y lo esotérico o una iconografía pop como vías para alcanzar la esencia de lo representado, en esta nueva etapa Beneytez vuelve al paisaje. El paisaje como una escenografía en la que se recrean los propios deseos, anhelos o frustraciones; el paisaje como la relación inapelable entre en el ser y el mundo que le rodea.

California Dreamin’ es un viaje que no ha llegado a suceder. Un anhelo de lo que, sin haber ocurrido, va tomando forma y color, o lo que es lo mismo, va materializándose. Un proceso que comienza con el interés de Beneytez en visitar ciudades californianas como Los Ángeles o San Francisco. La primera por esos aires de “chulería”, esa modernidad que ya quedó atrás o la relación histórica con el cine. La segunda por, además de presuponerse un ambiente de libertad, concentrar una estética que se mueve entre lo victoriano y la arquitectura americana de principios del siglo XX.

Tras este incipiente interés llega el deseo de poder visitar dichas ciudades. Un deseo que se va frustrando ante la imposición de una realidad (transversal) que impide que este se consuma. Lejos de caer en una frustración inocua, Beneytez recurre a los hashtags y a las redes sociales, donde encuentra un banco de imágenes inagotable que le posibilitan deambular por dichas ciudades a través de las fotografías tomadas por los usuarios locales. Perfiles totalmente desconocidos para ella, pero que le permiten (de una manera u otra) satisfacer un deseo tan recóndito.

Llega la hora de materializar esta experiencia, es decir, de traducir a la pintura una percepción tan radicalmente subjetiva y sesgada como legítima, pues ¿acaso no es la naturaleza de cualquier percepción o experiencia ser radicalmente subjetiva y sesgada? Una de las ventajas en recrear o materializar un lugar sin haber estado en él, está en la importancia de lo soñado, en el cómo esas fotografías de las redes sociales pasan por el filtro de lo anhelado antes y durante su proceso de proyección en la pintura. A Beneytez no le interesa una recreación fidedigna del paisaje, sino que este sea sincero respecto a sus propios deseos. De esta manera, la artista articula el paisaje en torno a un tratamiento cromático y armónico que difiere de la “realidad” del paisaje en cuestión, adaptándolo a unas expectativas estéticas así como éticas.

A nivel estético altera el cromatismo, aplicando unos tonos suaves, y poniendo el foco de atención en la armonía arquitectónica del paisaje. Paisajes expuestos a una continua puesta de sol, donde una luz tenue y agradable baña unas formas y composiciones arquitectónicas donde se articula la musicalidad del sosiego, de la calma. Pero Beneytez no se conforma con una idealización estética, si no que hace uso de esta para generar una idealización social, en este caso, de género. Haciendo uso de la afición popular de la colección y customización de coches clásicos en Estados Unidos, María Luisa rehúye la cosificación y sexualización de la figura de la mujer que suele darse en dichos contextos. Una reivindicación a través un uso cromático iconográficamente “femenino”.

En definitiva, California Dreamin’ es una apología del anhelo. María Luisa Beneytez reivindica la legitimización del sueño como verdad, como alivio y alternativa a una realidad que, en muchas ocasiones, se manifiesta de forma hostil, contra la satisfacción de las expectativas personales. El planteamiento pictórico no de una huida, sino de un camino a la consumación de lo deseado. Una exposición donde los sueños, de una forma u otra, se han llegado a materializar.


California Dreamin’ n8, 2020
Acrílico sobre lino
73 x 92 cm

 


California Dreamin’ n5, 2019
Acrílico sobre lino
61 x 50 cm

 

 


California Dreamin’ n7, 2019
Acrílico sobre lino
22 x 33 cm

 

 

California Dreamin’ n16, 2020
Acrílico sobre lino
200 x 100 cm

 

California Dreamin’ n13, 2020
Acrílico sobre lino
24 x 33 cm

 

California Dreamin’ n9, 2020
Acrílico sobre lino
20 x 30 cm

 

California Dreamin’ n12, 2020
Acrílico sobre lino
27 x 35 cm

 

California Dreamin’ n4, 2019
Acrílico sobre lino
24 x 33 cm

 

California Dreamin’ n6, 2019
Acrílico sobre lino
27 x 22 cm

 

California Dreamin’ n1, 2019
Acrílico sobre lino
23 x 32 cm

 

California Dreamin’ n2, 2019
Acrílico sobre lino
22 x 27 cm

 

California Dreamin’ n14, 2020
Acrílico sobre lino
73 x 61 cm

 

California Dreamin’ n3, 2019
Acrílico sobre lino
38 x 46 cm

 

California Dreamin’ n15, 2020
Acrílico sobre lino
50 x 40 cm

 

California Dreamin’ n10, 2020
Acrílico sobre lino
65 x 54 cm

 

California Dreamin’ n11, 2020
Acrílico sobre lino
81 x 100 cm

 

 

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